Durante décadas, la oncología se basó en inyectar veneno químico en el cuerpo (quimioterapia) esperando matar al cáncer antes de matar al paciente. En este 2026, la ciencia médica ha inaugurado la era de las vacunas personalizadas. Tras extirpar el tumor del paciente, los científicos leen su ADN y fabrican una vacuna de ARNm en 30 días. Al inyectarla en el brazo, entrena a tus propios glóbulos blancos para cazar y aniquilar cualquier rastro de cáncer que haya quedado en tu cuerpo.